Hoy celebramos el 50 aniversario del álbum debut de Led Zeppelin

 

1969 era un año raro para la música, la década más importante e influyente para la música contemporánea estaba por terminar; los Beatles grabarían y lanzarían su seminal álbum “Abbey Road” (su última grabación en conjunto, ya que su último disco, “Let It Be” fue grabado en su mayoría un año antes), el festival de Woodstock estaba por llegar y  poco después Altamont, el infame concierto de los Rolling Stones que mató a los sesentas tendría lugar.

Pero paradójicamente, el 12 de enero de 1969, meses antes de que los sucesos anteriores tuvieran lugar, el mundo escuchó lo que sería el futuro del rock y definiría la siguiente década en el género. Led Zeppelin, la banda creada por Jimmy Page  poco después de la desintegración de The Yardbirds, lanzó su álbum debut en esta fecha.

Robert Plant, John Paul Jones, John Bohnam y Jimmy Page nunca fueron algo común, desde sus días como músicos de sesión o integrantes de otras agrupaciones se sabía en toda Inglaterra que eran especiales. Ahora, con un proyecto conjunto bajo el brazo, el cielo era el límite.

Con ellos, el rock & roll alcanzó alturas inimaginables para la época, su virtuosismo y magia en vivo, la calidad de la producción (de la que Page era el principal diseñador) y un misticismo que sentó las bases para cualquier banda de rock por lo siguientes 50 años, nos dieron unos setentas memorables.

“Led Zeppelin I” fue un álbum controversial desde un inicio, en primera, era el esfuerzo en solitario de uno de los grandes guitarristas de los Yardbirds (los otros dos son, nada más y nada menos, Jeff Beck y Eric Clapton), también era de suma importancia el hecho de que la mayoría de las canciones no eran originales, sino covers (o plagios) que ayudaron a cuatro veinteañeros de Londres a crear un sonido.

Con esta producción discográfica sucedió algo novedoso, el sonido pesado que Black Sabbath y Blue Cheer se esforzaban en popularizar encontraba un punto medio con la melodía de los Beatles y la actitud desenfrenada de los Rolling Stones. Era la mezcla perfecta, la que permitía que fanáticos de todas las aristas del rock pudieran coincidir y disfrutar de un álbum lleno de eclecticismo, pesadez y buenas canciones acústicas.

La portada del disco logró convertirse en una de las más famosas de la historia, esta fue elegida por Jimmy Page y es una fotografía tomada por Sam Shere del Zepelín Hidenburg al momento de incendiarse en 1937.

 

‘Good Times Bad Times’ es la canción que dio inicio a todo, un acorde de guitarra y un poco de percusión bastaron para avisarnos que acabábamos de embarcarnos en una jornada musical sin igual, misma que hasta el día de hoy te atrapa, aunque hayas escuchado el intro cientos de veces. Después llegaron las menos populares pero no menos interesantes ‘Babe Im Gonna Leave You’ y ‘You Shook Me’. La primera, una balada folk originalmente compuesta por Annie Briggs y popularizada por Joan Baez, ayudó a enseñarnos un poco de la versatilidad de estilos que el cuarteto llegaría a dominar. La segunda es un blues escrito por el legendario Willie Dixon, mismo que Zeppelin llevó a la estratosfera al convertirlo en el estándar de lo que después sería conocido como Blues Rock.

Otros clásicos como ‘Dazed And Confused’, o ‘Communication Breakdown’ se convirtieron en himnos de la banda y canciones que cualquier fanático de la música ha disfrutado. Sin embargo, son joyas ocultas como ‘How Many More Times’, ‘Black Mountain Side’ o ‘Your Time Is Gonna Come’ las que pueden darnos una idea de cómo Led Zeppelin iba a dominar el mundo por los siguientes 11 años.

Es verdad, la mayoría de las canciones en el álbum no eran originales (algo que también volvería a marcar a la banda en su segundo álbum), sin embargo, las versiones de Zepp son tan buenas que las versiones originales no tienen ni la mínima oportunidad ante ellas. Esto no tiene la  intención de inferir que los derechos de autor no son importantes, sino demostrar la esencia de la música y de las artes; muchas veces la inspiración y originalidad vienen de la mano con la emulación de nuestros héroes.

“Led Zeppelin I” no fue apreciado por la crítica en un inicio, así como no lo fue “Sgt. Pepper´s And The Lonely Hearts Club Band”, muchos de los grandes discos de la historia de la música han sido juzgados propiamente con el tiempo, muchos de ellos, a su vez, estaban adelantados a su época, e hicieron que la industria musical y los fanáticos tuvieran que apresurarse para seguirles el paso.