La semana pasada por fin fue el gran estreno de Capitana Marvel

“No tengo nada que demostrarte”, dice en una escena la heroína más esperada del cine tras aplastar al villano-hombre que cortaba sus alas.

Llegó la tan esperada Capitana Marvel, la cinta que desde su planteamiento prometió grandes cosas; pues se trata de una trama que da vida a la supermujer que apoyará a los vengadores restantes para combatir a Thanos en Avengers Endgame.

Pese a que existe una opinión dividida, entre la crítica que la califica como simple y las voces de los fans que dicen que la trama es buena esto sumado a sus altas ventas en taquilla. A título personal confieso que pese a tener un inicio lento, sus cambios de guión y la evolución de los personajes la vuelven entretenida.

Sumado a esto, encontramos un reiterado mensaje sobre la importancia de la mujer y las distintas heroínas que pueden existir sin necesidad de tener superpoderes. Comenzando con con la bella Carol Danvers, que busca respuestas ante su falta de recuerdos y su constante lucha por saber quien es y qué propósito tiene, seguido por su compañera María Rambeau quien demuestra su valor como madre al cuidar de su hija y como amiga al acompañar a la protagonista en una misión suicida para poner fin a una guerra entre los Skrull y los Kree.

El guión es una constante lucha entre Carol contra estereotipos que prevalecen en la sociedad actual; desde su actitud al no obedecer órdenes de un superior hasta la convicción por mantener sus valores y creencias pese a los objetivos de una misión.

La historia se sitúa en los 90’s, otro extra que vuelve divertido y nostálgico este ambiente donde oscilan personajes como un joven Nick Fury y un novato quienes acompañan a la protagonista durante esta batalla, más como una carga que apoyo, porque reitero, es momento de que las mujeres brillen.

Mi recomendación es que vayan a ver la cinta y la disfruten, no esperen un Infinity War porque, vamos, será duro superar esa súper producción que rompió el corazón de millones de fans el año pasado. Simplemente déjense llevar y enamórense un poco de Goose, el clásico gato de los cómics y compañero de la protagonista.

P.D. Si usted estaba dolido por la muerte de Stan Lee, esta película le rociará gas lacrimógeno a sus ojos.