Todavía, duele la pérdida del Duque Blanco…

Hablar de David Bowie no es solo enumerar sus múltiples álbumes, es realmente estar tocando a una figura importante dentro de la música y la cultura popular durante más de cinco décadas, un referente de la moda y la vanguardia en general. Un verdadero artista multifacético.

Su nombre de pila era David Robert Jones. Nació en Brixton, Londres, el 8 de enero de 1947, coincidiendo con la fecha de nacimiento de una de las más grandes leyendas de la cultura popular, Elvis Preasley, uno de sus influencias más grandes. En su infancia adquiere una de sus características peculiares, pues en una pelea con uno de sus amigos, George Underwood, recibe un golpe tremendo en el ojo izquierdo que le dilató la pupila permanentemente, creando la ilusión de tener los ojos de distinto color.

Los primeros años

David Bowie comenzó su carrera cantando y tocando el saxofón en pequeños locales y también en institutos, con músicos aficionados como The Manish Boys, David Jones & The King Bees o Lower Third. Insatisfecho con el nombre artístico de Davy (y Davie) Jones, que a mediados de la década de 1960 invitaba a la confusión con Davy Jones de The Monkees, decide cambiar su nombre y escogió Bowie en honor a Jim Bowie y el cuchillo que popularizó.

A finales de los 60 comenzó a grabar sus primeros sencillos, que luego se integrarían en su primer álbum, “David Bowie”. Se interesó además por el teatro y crear personajes, llegando a formarse como mimo y actor con Lindsay Kemp, una influencia de lo absurdo que se dejaría notar más tarde en sus actuaciones y caracterizaciones.

Pero el éxito llegaría a su vida con su segundo trabajo discográfico, “Space Oddity” y su sencillo homónimo, influenciado por la película de Stanley Kubrick, 2001: Odisea del espacio, Bowie nos narra el lanzamiento al espacio del Mayor Tom. En la odisea del astronauta, se puede percibir la sensación desoladora y alucinante de flotar en el espacio dentro de una ínfima caja de lata desconectado de toda comunicación con la tierra. Supuestamente fue publicada para coincidir con el lanzamiento del Apolo 11 y fue utilizada por la BBC en su cobertura del alunizaje. Sin duda una de las canciones más importantes de su carrera y con la cuál no se podría comprender la influencia de Bowie.

El camino hacia Ziggy Stardust

Para los próximos años llegarían álbumes con un tono un poco distinto y que sería uno de los sellos distintivos dentro de su trayectoria, el no encasillarse en una sola corriente y género. Es así que lanza “The Man Who Sold The World” caracterizado por su sonido más hard rock proveniente de su nueva banda de soporte, comandada por su bajista y productor, Tony Visconti y el colaborador de toda la vida, Mick Ronson.

Ese mismo año, David se embarcó en una gira por Estados Unidos, donde conoció al afamado artista Andy Warhol, quien era una de sus más grandes influencias, además de poder estar mano a mano con músicos americanos importantes como Iggy Pop, Lou Reed y los Velvet Underground.

Significó un cambio radical tanto musical y en su aspecto físico, pues transformó su vestuario en algo completamente diferente para la época. Se podría decir que David Bowie fue el precursor del llamado glam rock, donde se mezclaba la música con atuendos, maquillajes, gestos que denotaban cierta asexualidad, pero todo era parte del show.

Al volver de América edita en 1971 “Hunky Dory”, que sorprendió por el cambio de estilo ya no tan rock sino más rythm and blues, además de que líricamente sienta las bases para el trabajo posterior de Bowie. Dentro de él muestra la influencia que tuvo durante este último viaje, al escribir temas como ‘Andy Warhol’, ‘Queen Bitch’ y ‘Song For Bob Dylan’, además de contar con clásicos como ‘Changes’ y ‘Life on Mars? ‘.

Pero todas estas canciones y vivencias nos llevarían a la obra que muchos consideran como la cumbre en su carrera, en junio de 1972, ve la luz “The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars”. Fue el disco con el que el artista consiguió llegar a las grandes audiencias. El álbum narra la historia de Ziggy Stardust, un extraterrestre bisexual de imagen andrógina que se convierte en estrella del rock con el que Bowie quiso combinar la ciencia ficción y el teatro japonés kabuki. Este personaje fue el primer álter ego que adoptó en su carrera.

Esta tendencia a la ambigüedad continuaría en “Aladdin Sane”, su siguiente trabajo. Ese mismo año Bowie posó junto a la modelo Twiggy en la portada de “Pin Ups”, un compilatorio de algunas de las mejores canciones del rock de los 60, y apareció desnudo en la carpeta de su álbum “Diamond Dogs”, del que se desprende ‘Rebel Rebel.

Young Americans, Station to Station y la trilogía Berlín

Las canciones de Bowie generaban una atmósfera futurista, obsesiva, donde daba cabida a breves guiños dirigidos al rock estadounidense y desarrollaba profundas y densas secuencias por las que desfilaban personajes que parecían salidos de la mente de George Orwell, arquetipos de una modernidad decadente o personajes que parecen surgidos del género gótico.

En Gran Bretaña las críticas a este último álbum fueron duras, y Bowie decidió dar un giro a su carrera, adoptando una imagen personal más sobria e introduciendo la música disco y el soul como influencias estilísticas en sus composiciones. Se lanzó a la conquista del mercado estadounidense con “Young Americans”, álbum que ascendió al primer puesto de las listas de ventas y significó el primer número uno en Estados Unidos de la mano de ‘Fame’, compuesta junto con John Lennon.

En esta segunda mitad de la década de 1970 Bowie continuó experimentando con nuevos sonidos. El elemento electrónico estaba cada vez más presente en su música, a través del uso recurrente de sintetizadores y de la manipulación de su voz en los temas. David evolucionaba hacia un personaje de aspecto frío y distante, envuelto en largos abrigos de cuero, lo que le valdría el sobrenombre de “El Duque Blanco” y este cambio quedaría patente en el álbum”Station to Station”.

Años más tarde inició su asociación con el músico y productor Brian Eno, con álbumes como “Low”, “Heroes” y “Lodger”, denominados como “Trilogía de Berlín”, fueron inspirados por artistas como Kraftwerk y el momento sociopolítico vivido en Alemania. Se caracterizan por ser experimentales y se ubican entre los más respetados en el catálogo de Bowie. Entre los estilos posteriores influidos por los álbumes se encuentran el new wave, post-punk e industrial.

Los años 80s y el cine dentro de su carrera

Con la nueva década entrando terminó otra etapa de su carrera con “Scary Monsters”, que señala su vuelta hacia un rock fresco, original y de sencilla comercialización, aunque enriquecido por todas las innovaciones del trabajo realizado con Eno y que presenta el sencillo ‘Ashes to Ashes’, una actualizada versión de ‘Space Oddity’.

Bowie emprendió en ese momento su periodo de mayor éxito comercial, pero también el de más críticas adversas por parte de los especialistas, que le achacaban un empobrecimiento musical. En “Let’s Dance”, con temas como ‘Modern Love’ o ‘China Girl’ y después con “Tonight” compaginó temas herméticos con baladas que le facilitarían la colaboración con otros artistas, como Iggy Pop, Queen y su aclamada ‘Under Pressure’, Tina Turner y Mick Jagger, líder de los Rolling Stones.

Su enorme éxito se vio favorecido por sus trabajos para el cine. Aunque ya había explorado iniciarse en el séptimo arte con películas como The Man Who Fell To Earth, Gigoló, El Ansia, Feliz Navidad, Mr. Lawrence o Cuando Llega la Noche, fue hasta 1986 cuando fue invitado a componer la banda sonora de Dentro del Laberinto, filme dirigido por Jim Henson y producido por George Lucas, donde además interpretaba uno de los papeles protagonistas.

La última transformación de Bowie

Tras un periodo de dos años en el que trabajó con la banda Tin Machine, Bowie retomó su carrera en solitario con ‘Black Tie White Nose’. Casado con la modelo Iman, comenzaba una nueva y fructífera etapa musical. Con su nuevo álbum “Outside” volvió a transformarse, esta vez adoptaría la identidad de un detective en una urbe futurista y recobró, con sonoridades de su época con Eno, su preeminencia en la vanguardia del rock. “Earthling”, “Hours”, “Heathen”y “Reality” son algunos de sus trabajos posteriores.

En 2004, recibió tratamiento especial médico cuando sufrió un ataque cardíaco mientras estaba en Alemania. Después de recuperarse del accidente, trabajó con algunas bandas como Arcade Fire y con la actriz Scarlett Johansson en el álbum “Anywhere I Lay My Head”, una colección de versiones de Tom Waits.

David Bowie fue galardonado en el Salón de la Fama del Rock and Roll en 1996, y en 2006 recibió de la organización de los Premios Grammy un reconocimiento especial por su trayectoria. Después estuvo semi retirado por algunos años hasta que en 2013 apareció el disco “The Next Day”, que llegó al puesto 2 en la lista Billboard.

Al año siguiente recopiló sus grandes hits en una colección especial con el nombre de “Nothing Has Changed”, donde introduce una nueva canción ‘Sue (Or in a Season of Crime)’. En 2015, participó en la obra de Broadway, “Lazarus”, protagonizada por Michael C. Hall, que recuerda su caracterización de “El Hombre que cayó a la Tierra”.

Su último trabajo, “Blackstar”, el 8 enero de 2016, coincidió con su cumpleaños 69. El crítico del New York Times, Jon Pareles, lo calificó como “un trabajo extraño, atrevido y en última instancia provechoso con un humor oscurecido por la conciencia amarga de mortalidad”.

El disco había sido trabajado en circunstancias difíciles y se sentía una tremenda melancolía, como si el músico estuviera plasmando en este álbum una carta de despedida. Solo unos días más tarde todos nos enteraríamos de la trágica noticia, David Bowie, el gran artista había fallecido a los 69 años a causa de cáncer de hígado.

Su influencia la puedes encontrar en la música, en artistas tan diversos como Joy Division, Bauhaus, Depeche Mode, The Cure, Nine Inch Nails, Radiohead, Suede, Damon Albarn, Arcade Fire, Lady Gaga, Lorde, solo por mencionar algunos, en el arte, en la moda, en el cine, pero sobre todo en las personas que tocó con su música.

El mundo le lloró al hombre que había caído a la tierra, aquella persona sensible y carismática que nos hizo sentir miles de emociones a través de sus canciones, que con cada álbum nos regalaba algo nuevo y un pequeño fragmento de su alma. Gracias a él muchos logramos sentir que no teníamos que encajar en algún lugar determinado para ser feliz. Que la creatividad no se puede estancar en una sola rama del arte. David Bowie regresó de donde vino y casi de manera profética, como lo narraba bajo el personaje de Ziggy Stardust, había llegado a la tierra para convertirse en una estrella de rock y así fue.

¡Gracias Mayor Tom!