El festival Down In México celebró su segunda edición en las hermosas playas de Puerto Escondido. Un lugar lleno de música, playa, sol, arena y lo más importante el espíritu festivalero que todos los ahí reunidos demostraron el pasado fin de semana.

Down In Mexico es un festival único en su especie, no solo por el hecho de que para llegar ahí debes viajar al estado de Oaxaca, donde la playa y el escenario principal te esperarán con ansias para que bailes al ritmo de los beats y refresques tus pies en la arena de la playa Bachoco, qué ofrece un atardecer increíble.

Debemos analizar el por qué este festival es distinto a los que se hacen en otras playas. Veamos pues que Down In México, cuenta con dos escenarios: uno dedicado específicamente a la Poolparty y otro a un costado de la orilla del mar, donde apreciarás la música y la arena en tus pies. Ahora en orden explicaremos el por qué Down In México se ganó nuestro corazón.

No se empalman los horarios

Los dos escenarios funcionan cuando acaba el acto del otro. Es decir, en la Poolparty puedes disfrutar de un buen set mientras te sumerges en la piscina del lugar. Termina el espectáculo ahí, y comienza la magia en el escenario principal donde disfrutarás del atardecer.

Para el primer día el escenario Poolparty fue clausurado por Felipe From, los beats llegaban hasta la playa donde podías apreciar el atardecer y convivir con las diferentes personalidades ahí reunidas, desde actores, actrices, fotógrafos e incluso el talento del festival. ¿Cuándo eso iba a pasar en otros festivales de México? ¡Nunca!

Moullinex otro de los actos más increíbles de la noche del sábado hizo que incluso todos de sumergieran en el agua: jugaran y bailaran dentro de ella. Para el domingo, la fiesta en este escenario no paro, pues Sunday Sunday organizó el after donde artistas como Quantic y Poolside repitieran presentaciones. Obviamente con sets muy distintos.

Curación de presentaciones

La mayoría de los festivales de música en México se han caracterizado en los últimos años por traer a los mismos de siempre. Y es que sí, el público exige calidad de presentaciones y en muchos de los festivales ya no existen. En Down In México no pasó así.

Para muestra, el viernes Franc Moody dio una cátedra de cómo debe sonar la acústica de un festival, todos los instrumentos sonaban impecables, la ejecución fue una delicia incluso para los turistas que pasaban de lado del escenario Main Stage que estaba pegado a la playa. Las esferas disco y el escenario en forma de triángulo te hacían sentir en otro país. Disfrutando de una increíble logística y ejecución de los instrumentos.

Crazy P fue otro de los casos de éxito, una show woman con tanto talento demostró que no se necesitan grandes masas para dar el concierto espectacular que se esperan en los grandes estadios o escenarios. Además de que ella misma expresó que México es un país increíble y que cuidemos nuestra nación. Su presentación marcó un antes y un después para el festival, ya que fue lo mejor de Down In México superando incluso a otros actos como Breakbot.

Pero ahí no para, Orlando Julius impuso su experiencia y su calidad de música para que los extranjeros y nacionales bailaran al ritmo de cada uno de sus instrumentos. La fiesta no paró nunca en su presentación. ¿Pero cuándo veremos a Orlando tocando para otros públicos más conglomerados? ¡Nunca! Solo presentaciones en Down In México son irrepetibles por este tipo de actos y la curación de artistas que hizo el festival 10/10.

Coctelería y comida

¿Qué es lo que caracteriza a un festival de música? La mala comida y los tragos mal servidos. No hay nada peor que eso, no puedes beber de manera correcta, ni mucho menos comer rico, porque todo es caro y indudablemente malo: Fast Food. En Down In México la cosa cambia. Hubo pocos food trucks pero bastante buenos y a buen precio.

Podías apreciar una hamburguesa o una rica tostada de mariscos y preparadas al momento. Los tacos no podían faltar porque en cada rincón de México deben estar.

La bebida es un factor en cualquier festival, pero en Down In México había bebida para elegir y no tenías que pagar más para tener acceso a la coctelería como pasa en otros festivales de México. La coctelería variaba los tragos desde mezcal, gin, tequila, vodka, etc. La cerveza no podía faltar y los derivados de estos. ¿Y no existe nada mejor que echarte un trago a la orilla del mar o dentro de la piscina? ¿O si? En Down In México no sufrirás esos molestos empujones y tampoco te llenarán de cerveza porque a algún asistente se le ocurrió aventar su vaso.

Down In México Forever

Nos gustaría que este festival se quedara para la posteridad, por el hecho de ser una propuesta emergente y bastante bien planeada en su segundo año. No deberíamos dejar de apoyar este tipo de festivales, no dejemos que se extingan y que permanezcan a los que traen a los mismos de siempre, los que no tienen baños decentes, los que tienen mala organización y poca variedad de bebida y comida.

Down In México te espera en 2021, ya lo anunciaron en sus redes sociales. ¿Te atreverías a vivir la aventura?