Un tributo a quien la introdujo en la música

El gusto y la influencia. Cualquiera que alguna vez haya pretendido incursionar en alguna vertiente de la industria musical, sabrá que estos dos aspectos son tan básicos como fundamentales para dar forma a su proyecto.

Ambos comparten una característica general: si el gusto no es limitado, tampoco la influencia. Y viceversa. Entonces, se constituye un círculo basado en la retroalimentación que permite usar formas y estructuras infinitas para la concepción del producto final.

Fer Casillas lo entiende así. Basta con hacer un recorrido sonoro a través de su carrera, entre sus proyectos y colaboraciones, para dar cuenta de la amplia gama de estilos musicales que domina.

 

A poco más de un mes de haber lanzado el EP Las Imágenes de Olga (Lado A), la compositora regiomontana fue invitada para ofrecer un recital electroacústico en el marco de las actividades correspondientes a la Noche de Museos de la CDMX, llevada a cabo en el Museo Jumex el pasado miércoles.

Después de una ligera llovizna bajo la que entonó temas de dicha placa así como de Strangers (2017) y uno que otro cover, la cantante se sentó con Mr. Indie para platicar sobre sus gustos, la influencia y los detalles detrás de la nueva entrega.

La evolución entre su anterior producción y la reciente es notoria. “Vengo de una onda más orgánica”, refiere antes de aludir al trabajo del productor colombiano Juan Pablo Vega, de quien dice resolvió el rompecabezas para dirigir el sonido de este trabajo. “El primer día llegué, le mostré las canciones, empezó a grabar y le metió sintetizadores y muchos sonidos electrónicos.

“Fue muy interesante ver cómo él entendió lo que yo estaba escuchando, la línea que yo estaba siguiendo, las influencias que llamaron mi atención y cómo las tradujo. Para mí fue muy padre sentirme cómoda dentro de este estilo, independientemente de lo diferente que haya sido”.

Con Fer en México y Juan Pablo desde Bogotá, el intercambio de música e ideas se volvió medular para encontrar el camino a seguir dentro del disco, comenta la compositora. “Yo encontraba algo que me gustaba y se lo mostraba, y el igual conmigo. Así fue como logró reinterpretar todo eso en mi música”.

Para Fer, además de la experimentación con nuevos horizontes musicales, este EP también significa un giro a nivel personal y profesional que la ha llevado a un momento de revelación. “Empecé a tomarme las cosas con más seriedad. Lo que pasó con Strangers es que es un disco que hice casi por diversión, porque yo quería tener mi disco de R&B. No teníamos intenciones de sacarlo.

“Ahora, Las Imágenes de Olga viene con toda una planeación y una historia que contar. Para mi, finalmente es una onda de tomármelo mucho más serio, de decir que este es el camino para enfocarme en la historia que quiero contar como un momento de revelación”.

La escena independiente de México encuentra en Casillas una vertiente poco explorada con el soul y el jazz; géneros sobre los que cuenta cómo nació el acercamiento . “Mi papá escucha mucho jazz y desde chiquita me despertaba todas las mañanas así. Ya después, yo me fui desprendiendo hacia los demás géneros de esa raíz”.

Fue a partir de aquel desprendimiento que ella comenzó a saber por donde quería crear y qué clase de matiz utilizar. Por supuesto, se visualizó en dos exponentes contemporáneos que despertaron en ella el ansía de pisar dichos terrenos. “Siempre fui la niña de los 90 y los 2000 que escuchaba a Ashanti y todas las tops de ese entonces. Quería ser como ellas”, relata. “Al momento de componer Strangers, D’Angelo también fue una súper influencia”.

Todas esas partes, desde las mañanas llenas de jazz de su infancia, pasando por el descubrimiento del soul y hasta el contacto con Juan Pablo Vega, conjuntaron lo que se puede percibir en Las Imágenes de Olga. “Se fue haciendo esta cadena desde los gustos de mi papá, los míos y los de Juan Pablo que desembocaron en esto”.

Sin embargo, la mayor influencia para este disco viene de su abuela, pues además de ser la persona que le otorga el nombre al disco, fue quien despertó en ella el talento para interpretar. “Olga era mi abuela. Ella cantaba ópera y desde muy chiquita me dijo ‘tu eres la nieta que canta’. Me enseñó a cantar, pero nunca me vio cantar en un escenario”.

La industria musical nunca ha sido un negocio fácil y menos cuando las energías de cada individuo se concentran en otras direcciones. Por ello, Fer vislumbra en esta placa un tributo, un agradecimiento a quien le mostró el camino del talento. “Ella dejó su sueño de ser cantante por tener una familia y nunca cantó profesionalmente. Nadie la escuchó, nadie la conoció”.

“Este disco es el agradecimiento por introducirme al mundo de la música y de tratar de decir quien es Olga. La canción ‘Imágenes’, que yo canto con Jeremy Bosch, es un bolero de Frank Domínguez que mi abuela cantaba. Quise hacerle un tributo a ese tema y a ella”.

Hace unos días lanzó el sencillo “Olga” que vendrá en el Lado B del EP próximo a salir. Dicha canción, afirma Fer, evoca un recuerdo que su abuela provoca en sí misma además de un lugar que considera merece. “Es una canción que le escribí acerca de un sueño recurrente que tengo con ella desde que murió. Mi intención con este disco es que la gente conozca a Olga. Se merece su lugar porque nunca lo tuvo por dar su vida para otras personas”.

Detrás de todo el proceso que hubo para dar forma a este proyecto, la motivación ha sido esencial. En Las Imágenes de Olga, no solo yacen las inspiraciones de Fer, sino todo aquello que su familia, arraigada fuertemente a la música, deseó en algún momento. “Aquí se ven mis ganas de cumplir con este sueño y mucha gente de mi familia lo ha querido cumplir. Mi mamá, mi papá, mi abuela.

“Lo que estoy haciendo es vivir este sueño de la música que muchos otros no vivieron y lo están haciendo a través de mi. Quiero transmitirles esas ganas y esa persistencia de decir que aquí voy a seguir. Esto es para todos. Lo más importante para mi es mantener la honestidad musical, lo que quiero y no defraudarlos”.

Desde su etapa cercana al folk con Las Delailas y hasta su proyección como solista, la regiomontana también ha incursionado en los estilos urbanos. Prueba de ello es la constante colaboración que hace con el rapero Sabino. “Me encanta lo que hace. Está haciendo cosas muy chidas y tenemos planes de seguir trabajando juntos.

“Hicimos la canción de ‘Nuevequince’ y apenas acaba de salir la de ‘Nudito en la Garganta’ que hicimos con ¥APAN (Sabino, Orestes Gómez, Manuel Ferraz, Garam Masala) donde manejamos un género entre hip-hop y trap. El trap me gusta mucho y estoy abierta a hacer algo más ahí” declara antes de dejar en afirmar que en otros géneros como el reggaetón ve difícil realizar algo.

Como artista invitada para la Noche de Museos, Fer sabe que la demanda cultural en México no es la esperada a pesar de la amplia oferta que hay en el país de estos recintos. “No hay suficiente difusión. También la gente está demasiado saturada con estrés, trabajo y lo único que quiere ese llegar a su casa, dormirse o tomar algo.

“Hace falta ese impulso de decir ‘la cultura también es descanso, es rica en conocimiento’ y que se puede disfrutar mucho. Los mexicanos tenemos esa onda de saltarnos los museos. Es la segunda ciudad con más museos en el mundo. Hay tantas cosas qué hacer y cosas increíbles qué ver. Son lugares donde puede nacer la inspiración de ese lado creativo que las personas piensan que no lo tienen, pero está ahí, dormido”.

Así, luego de una llovizna de tarde-noche amenizada por la amalgama sus gustos e influencias, Fer Casillas continuará con el camino que su abuela Olga le ha mostrado.