El rapero se sentó con Mr. Indie y platicó sobre la nueva etapa de su carrera y más

La industria musical nacional se renueva. Ante la necesidad de refrescar sus catálogos, los sellos discográficos voltean a la rentable escena independiente en busca de aquellos proyectos que ha logrado marcar tendencia bajo sus propios recursos.

Ahí es donde Lng/SHT hace ruido desde hace rato, armando rimas y convirtiéndose en la apuesta del rap que Universal Music México ha considerado optima para pisar duro dentro de las listas de reproducción y formar parte del tributo a uno de los personajes más representativos de la música mexicana: Chico Ché.

Gastón Espinoza -su nombre real- está consciente de la relevancia que firmar con una discográfica supone para sus aspiraciones artísticas. Sin embargo, eso solo significa el comienzo de un nuevo capítulo pues la presentación que ofreció en El Plaza Condesa a mediados de este año fue el suceso que marcó un antes y un después en su trayectoria.

“Fue un show muy significativo en nuestras carreras porque, aún como una banda independiente, logramos un sold out cinco semanas antes.  Fue algo que hicimos nosotros pa’ nosotros y que salió de poca madre. Ahorita se viene otra época con algo que es muy nuevo”.

Formar parte de un sello le ha acarreado críticas de los más fieles seguidores del punk rock, género del cuál es perpetuo fanático. Pero reconoce que el impulso de crecer como proyecto lo animó a tomar la oportunidad.

“Sé que hay mucha gente de nuestro público que no le gusta que hayamos firmado con una disquera. Crecí siendo fan de NOFX, que son una banda icónica en el género, que tienen su propia disquera. Siempre han sido independientes y eso era más parecido a lo que yo ambicionaba.

“Ya no tenía metas más grandes sobre lo que estábamos haciendo y te preguntas ‘¿Cómo hacer que este proyecto crezca?’. Salió la oportunidad de trabajar con Universal y pues hay que probar esto”.

¿Qué hay de malo en ello? Para el rapero, nada. El ejemplo está en tres de los grandes del punk. Eso, por supuesto, lo ayudó a decidir que su objetivo es expresar lo que para él tiene valor.

“Obviamente hay muchos lados ideológicos que chocan, pero por otro lado digo ‘mira mi’jo, de entrada, los Pistols, The Ramones y The Clash salieron de disqueras multis. No se quiera hacer el interesante’.

“Si el megáfono que nos ponen se vuelve más potente y puede llegar a más gente, algo bueno puede salir de eso. Es esta transición rara, sin querer sentirme importante ni nada por el estilo, de qué me importa decir”.

Para él, el concepto de “aquello que importa decir” se acompaña mucho de las ideas que bien pueden nacer a partir de la propia influencia musical. En ese sentido, lo tiene muy claro, se debe hallar suma profundidad al desarrollar un tema.

“Hay bandas como Anti Flag Propagandhi  que promovían ciertos ideales o cierta visión social-política que dices ‘qué perro que cuando eres morro alguien llegue y te traiga estas ideas nuevas que te hacen re-valorar lo que tus papás, los que la escuela, lo que el gobierno te ha dicho que creas o pienses’.

“Si en algún momento hago una canción al respecto, no quiero que solo sea como ‘puto el presidente’. Hay un trasfondo y es lo que lo hace interesante.

“Cuando tienes que escribir dos versos de cuatro líneas y cuando escribes tres versos de seis líneas, tienes que llenar ese espacio y no lo quieres llenar de pura basura; quieres utilizar hechos fuertes e ideas poderosas”.

VÁMONOS POR LA CHINGONA

Antes de la presentación en El Plaza, Gastón y Cat Sratcho (responsable de los beats) ya habían decido trabajar con Universal, quienes les presentaron la idea del tributo a Chico Ché. Ahora ya podrían adentrarse en un proyecto de este tipo.

Más allá de si en realidad había alguna fascinación por dicho personaje, sabían que debían tomar una canción de él que inevitablemente conocían.

“Dijimos ‘pues ya estamos en una disquera; ya podemos hacer esta clase de cosas’.

“Realmente no tenía un vasto conocimiento de su catálogo, pero ‘Quén Pompó’ es la que yo tenía presente en mi subconsciente y dije ‘¡Cámara! Si no tenemos una favorita, vámonos por la chingona‘”.

Espinosa dice que tomó el trabajo porque creció escuchando tributos que bandas como Molotov y La Lupita hicieron a José José, o aquel que el rapero Ice Cube hizo a su peculiar manera para The Clash. De este último admite haber retomado la fórmula no para hacer una nueva versión, sino algo más puro.

“Recuerdo un tributo a The Clash donde hay una canción de Ice Cube en la que le valió madres la letra original; solo agarró el coro, lo sampleó y aventó unos versos suyos.

“Entonces tomé esta letra muy breve, me tripié algo a partir de eso y le dí una nueva vida. No creo que sea un cover; creo que es una re interpretación de la canción original”.

 

Es innegable el legado que Chico Ché dejó en la industria del entretenimiento mexicano, pero para Gastón la estela de a quien ahora hace honor retrata más la identidad de quienes viven desde el norte de nuestro país hacía el Cono Sur del continente.

“Somos latinoamericanos. Parte de este sabor en la música es este espíritu de fiesta. Me gusta verlo como que es algo con sabor. Es algo que te hace soltarte, que no tienes esta rigidez de países europeos o anglosajones”.

De manera individual, el interprete de “Llaves, Teléfono y Cartera” aclara que esta participación es también una buena oportunidad de ampliar su horizonte no solo musical, quizá hasta socio-cultural a pesar de haberse desarrollado en estilos menos flexibles.

 

 “Yo crecí oyendo punk, que es uno de los géneros musicales más rígidos que existen y ver a alguien bailar sexy una canción de punk es casi una contradicción. El rap supongo que es más fluido, pero el nuestro no ha sido el más bailable nunca.

“Como fan maduro de la música, cada vez más escuchas géneros nuevos y te vas saliendo de los que oías en la adolescencia. Está chido encontrar ritmos diferentes y encontrar idiosincrasias que vienen apegadas a un género musical”.

EL FUTURO ES HOY, OÍSTE VIEJO

Lng/SHT es uno de los artistas que más proyección ha cosechado en la actualidad. Hoy le ha tocado hacer tributo a una emblemático personaje de la música. En ese sentido, ignora si puede llegar a trascender de esa manera y le importa más lo que deja en este momento, esperando que sea bueno.

“Nunca he sido una persona muy de pensar en qué quiero que la gente piense de mí cuando ya no esté. Realmente, y tal vez sea egoísta, me gustaría saber qué le estoy aportando a la gente actualmente. Me gusta que haya personas a las que mi música les genera algo, de preferencia bueno”.

Una lección de empatía es lo que busca.  Hacer que el público encuentre en su lírica el reconforte, dice Gastón, es parte esencial de su propósito. Seguirán más presentaciones y proyectos con los que, aunque parezca muy pronto para hablar de ello, quiere terminar su carrera de la mejor manera.

“Quiero terminar mi carrera habiendo hecho todo lo que pude y quise haber hecho, y que haya alguien que no solo lo escuche, sino que le aporte algo chido y lo haga sentirse fuerte, que no está solo, que lo haga reírse cuando lo necesite, que lo haga decirse ‘a este güey también lo bateó una morra’, ‘este güey encontró de quién enamorarse’ o ‘este güey también está en contra de las mismas cosas que yo’. Crear una empatía es lo mejor que puedes hacer”.