La legendaria banda de post-punk pisó por segunda vez a tierra azteca

Cuando comienzas a desarrollar un gusto en específico, como en el punk rock, buscas ídolos. En ese sentido, es difícil no recordar a uno de sus rostros más emblemáticos y que le dio voz en Inglaterra junto Sex Pistols: John Lydon, mejor conocido como Johnny Rotten.

Si se menciona su nombre, también es innegable pensar en Public Image Ltd. Hace 40 años logró llevar al género al  post-punk, por lo que el acontecimiento es merecedor de celebrarlo por México y por todos lados.

Aún tan cerca de la tarima del Pepsi Center WTC, es difícil creer que el loco de los videos que veía cuando era un inocente niño punkie estará en frente mío.

Si una figura de esa magnitud arriba a tu país, es inevitable ver clichés entre la gente. Todo tipo de rockeros y cualquier cantidad de playeras con logotipos de The Ramones, Iggy Pop, The Clash y Sex Pistols le adornan el torso al público. Me imagino que no será algo muy grato para Lydon ver a alguien con una remera de su antigua banda.

Cabellos amarillos, camisa rayada, lentes de aumento, las marcas de la edad y tres músicos excelsos acompañan a John, quien despliega un atril de partituras frente a él para descifrar la lírica “Deeper Water”.

 

No es alguien que le agrade interactuar tanto con el público y se nota por la continuidad entre tema y tema. De repente, suelta un “hello! Are you there?” con ese marcado acento inglés que no deja de parecer tan elegante ni cuando dice “fuck” en múltiples ocasiones.

Y justo como si se tratara de algún concierto de punk en los años 70, Rotten se enfrasca en una pequeña gresca con un sector del público. “Fuck off, you fuckin’ cunt! Get out!” le dice a alguien con una cámara. Su gesto facial indica que el señor de verdad está cabreadísimo.

Su voz está lejos de ser la mejor, pero es claro que sabía que debía darle versatilidad cuando decidió emprender carrera con PIL hace 40 años. Dicho equilibrio, encontrado entre lo melodioso y lo gutural, son parte esencial de “Disappointed” o “Death Disco”.

Luego de tanto tiempo, los excesos de la juventud y el deterioro natural del cuerpo humano son tan evidentes que John necesita un tanque de oxígeno a lado de la batería para recuperar el aliento. Después de usarlo, se reincorpora como si nada.

Cada quien baila según su naturaleza. Unos solo mueven la cabeza de un lado a otro, otros brincan a manera del famoso pogo que patentó Sid Vicious, y algunos más ponen ritmo y cadencia en sus hombros.

 

A pesar de que a lo largo de su carrera nunca ha sido identificado como alguien esencialmente romántico, Lydon también supo explotar esa desconocida virtud con “Flowers of Romance” y “This Is Not A Love Song”.

Este señor quizá ya no se mueva con la misma energía que cuando cantaba “Anarchy in the UK”, pero su mirada sigue penetrando con furia ahora y a través de esos lentes de aumento, mismos que juraría en cualquier momento se le podrían caer porque parece que los ojos se le salen cada que canta.

Una despedida fría es lo que queda luego de “Public Image” y “Rise”. No hay sonrisas ni diálogos reconfortantes con el público mexicano. El último coro que recita es un eterno “Fuck Off” que todos acompañan. Solo la seña de un abrazo y el puño levantado es lo que deja antes de salir del escenario.

 

 

 

FOTOGRAFÍAS: LUIS AVILÉS