Posiblemente Trent Reznor sea uno de los genios más grandes de nuestra era; sus múltiples proyectos no le habían dado el tiempo necesario para salir de gira con su banda Nine Inch Nails. Debido a que si no se encuentra trabajando en la plataforma de Apple, está en largas sesiones de entrevistas y si no se encuentra creando nueva música.

Por fortuna este año logra completar la trilogía con su esperado Bad Witch, el cual es el noveno álbum de estudio por parte de la banda, un trabajo de aire oscuro y experimental sin alejarse de su característico toque de industrial rock. Bajo el sello de Capital Records  los originarios de Ohio nos regalan esta flamante colaboración de la mano del productor Atticus Ross.

Sus primeros shows en vivo han dejado boca abierta a más de uno debido a que no cuentan con show de luces, pantallas y pirotecnia. Si no todo lo contrario parece ser una gira íntima en la cual solo son los integrantes de la banda y su sombra, mostrando de lo que en verdad están hechos.

“S**t  Mirror” es la pieza encargada de abrir este disco, en el que los estadounidenses han decidido seguir la línea de sus dos Ep´s anteriores con un toque oscuro y recorriendo caminos nunca antes explorados por ellos mismo, pero siempre con el toque de Trent.

“Ahead of Ourselves” se muestra un tanto más llena de sintetizadores con pequeñas voces al fondo, más veloz y decidida a empalmar un poco más con la esencia actual de la banda.

Definitivamente “Play the Goddamned Part” se convierte en la cereza en el pastel por diversas razones debido a que va de la mano con “God Break Down the Door”, mientras la primera cuenta con exquisitos saxofones la segunda se puede describir como caótica y densa, guitarras crudas acompañan este puente de canciones que juegan a ser una misma solamente que dividida en dos partes, la transición es simplemente genial.

Algo curioso de estas piezas es la similitud e incluso homenaje que la banda del rinde a David Bowie, en el estilo claramente se puede percibir al duque blanco en especial por la canción “Tis a Pity She Was a Whore” durante los poco más de cuatro minutos, o mejor dicho nueve minutos entre ambas”.

“I´m Not from This World” se aprecia la misma crudeza que en todo el disco solo que de manera más tranquila, este track hace una reflexión a lo anteriormente escuchado y nos invita adentrarnos en el mundo de lo misterioso con toques espaciales.

“Over and Out” finaliza este corte de seis piezas de manera cuidadosa y no apta para todos sus fans con sintetizadores llenos de plagantes beats ideales para una noche con amigos en compañía de un buen trago, con matices bastantes superficiales que abre paso a la nueva era de la música.

Actualmente NIN se encuentran de gira junto con The Jesus and Mary Chain, y para sorpresa de sus fans mexicanos fueron anunciados de manera sorpresiva como parte del Festival Corona Capital.