The Drums lanzó el aclamado “Abysmal Thoughts” en 2017, siendo el primer lanzamiento de la banda como el proyecto solista de Jonny Pierce. Ahora, dos años más tarde, The Drums lanzará Brutalism, posiblemente la mejor colección de canciones en la carrera de diez años de la banda. Al igual que Jonny Pierce, quien co-produjo el álbum, Brutalism es un disco bicostero – escrito y grabado entre New York y un estudio en Stinson Beach. Después de un doloroso divorcio y un periodo increíblemente difícil viviendo en Los Angeles, Pierce decidió que era tiempo de enfrentar a sus demonios, y realizar este disco fue parte del proceso.

“Estaba exhausto, vacío y saboteándome, enfiestando demasiado, pero realmente huyendo del dolor. Fue una espiral hacia abajo.” Pierce sabía que era hora de ir a terapia y comenzar a enfrentar su depresión. “Era hacer o morir”, dijo. Mientras se enfocó en su salud mental, hacer Brutalism se convirtió en una extensión de su cuidado personal para Pierce, y resultó en su música más honesta y cercana hasta la fecha.

En Brutalism, muchas cosas son diferentes. El álbum se define por crecimiento, transformación y preguntas, pero no provee todas las respuestas. Está enraizado en crudeza emocional pero las capas son suaves, complicadas y cálidas, llenas de canciones pop exquisitamente creadas que expulsan luz solar y altos niveles de energía a pesar de la ansiedad, la soledad y la perjudicial baja autoestima. Pierce estaba más abierto que nunca, manteniendo a raya su obsesión por controlarlo todo al trabajar con otros para producir y grabar el disco. Involucró a Chris Coady (Beach House, Future Islands, Amen Dunes). Si había una parte de guitarra que quería escribir pero que no podía tocar, invitaba a un guitarrista. También es el primer disco de los Drums con un baterista en vivo. Delegar ayudó a Pierce a liberar tiempo y producir una visión más específica.

“626 Bedford Avenue” es resultado de este esfuerzo que Pierce ha realizado a lo largo de este tiempo, se ha esmerado bastante para entregar una de las piezas que más lo define como músico.

Este año pasado ha sido transformador para Pierce, quien puede tener una nube lloviendo permanentemente sobre su cabeza, pero que está trabajando para mejorar su mente. “No creo que me vaya a encontrar a mí mismo en verdad” dice Pierce. “No creo que la gente lo haga. No creo que haya un día en el que despiertes y digas, Ahora sé quién soy. La mejor forma, para mí, de ser artista, es tomarme un minuto, estar quieto y escuchar qué es lo quiero y necesito”. Fue un gran año de crecimiento para él, pero ¿crecimiento hacia qué? “No sé realmente, y eso está bien”.